Maradona, orando a San Lionel Messi, para que lo lleve hasta la final en la copa del Mundo...
Pero a todo santo le llega su día
Por Letra Capital
A un tris de que termine la fase regular del Mundial de Sudáfrica e inicien los juegos a muerte, me llama la atención la pobreza exhibida por las potencias europeas, la sorpresa y el descaro de equipos como Eslovaquia; el invencible esfuerzo de Estados Unidos, así como el regreso a equipo grande de Uruguay, Chile y Paraguay. Y como siempre Brasil y Argentina en los primeros niveles.
De esta última selección fijaré mi postura previo al partido que sostendrán contra la Selección Mexicana.
Confío en que se le puede ganar al cuadro pampero partiendo de que el cuadro bajo argentino es alto y fuerte por arriba, pero débil jugándoles el balón a ras de pasto. Yo apuesto por una delantera juvenil que con gambetas los haga ver mal y terminen metiendo fuerte la pierna para buscar alternativas como los tiros libres. Aquí ya no hay lugar para capricho de apellido Franco. Si vela no está al 100 por 100 es turno para Guardado, que cual Atlas mexicano se echa al equipo en hombros. Giovanni y “Chícharito” deben completar la delantera, aunque por ahí se abre la opción para Barrera, aunque lo prefiero de cambio.
La media debe cerrarles el paso con la dínamica de Torrado y Juárez. Rafael Márquez seguirá dándole salida a México. Siendo el enlace entre defensa y delantera y el apoyo para un maltrecho cuadro bajo mexicano, con un “Maza” que de repente pierde la marca y le ganan la espalda y nos ha costado susto y goles.
Creo que nombre por nombre, Argentina nos supera por mucho. No vale la pena mencionarlos porque un apellido de cinco letras es sinónimo de el mejor. Simplemente hay que dejarlos sin aire, disputarles la pelota desde la delantera. Ellos tienen un mediocampista que ya vio sus mejores años pasar, y aunque Maradona insista en poner a Verón está visto que se mueve menos que nuestro Cuauhtémos Blanco, y esa llave nos dará ganarles el mediocampo.
Espero encarecidamente que sea la noche del “Conejo” Pérez y de la puntería mexicana. ¿Porqué?, porque desde hace varios años, tras la pérdida de facultades de Jorge Campos y consiguiente retiro, no ha encontrado México a un hombre que cubra toda el área. Ya no digamos el área grande, siquiera el área chica.
Campos fue el último portero que prácticamente “fildeaba” los centros al área, que descolgaba balones con facilidad y salía jugando de manos y pies como en mucho tiempo no se ha visto en un arquero. Desafortunadamente el “Conejo” es arquero de área chica, falto de reflejos por la edad, no abandona mucho la línea, por lo que deja a sus defensas el trabajo de rechazar balones altos, cuando él debería, por sus condiciones de excelente saltador, tomarlos con la mano. En fin, ojalá y sea su noche.
Y ya nada más esperemos que los nuestros metan las que tengan. Que el “Chícharo” no se enrede tanto con sus piernas y demuestre porqué es el nuevo delantero de los “Red Devils”.
Está en los pies y remates de cabeza de los mexicanos el ansiado quinto juego, y con ello una victoria más que nos llevaría no sólo a cinco, sino hasta siete juegos. He aquí un pensamiento positivo: Ni con “coca” ni efedrina Maradona impedirá que México elimine a Argentina.
Concluyo, finalmente, con mi teoría de que la Copa del Mundo quedará en manos de un conjunto sudamericano.

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